¡Estados Unidos no será sede completa de la Copa Oro 2027!
México sería una de las sedes de la próxima edición de la Copa Oro 2027.

La Copa Oro 2027 tendrá como sede de varios partidos México.
La Copa Oro 2027 de la Concacaf se disputará parcialmente en México, marcando el regreso histórico del torneo a territorio mexicano después de 24 años, con la última edición celebrada en el país en 2003. Este movimiento, que fue confirmado este miércoles 29 de julio por TUDN, representa un hito para el fútbol regional y busca capitalizar la infraestructura y el legado organizativo dejado por el Mundial 2026 que México coorganizó con Estados Unidos y Canadá.
El Consejo de la FIFA acordó previamente que la Copa Oro 2027 se llevará a cabo del 19 de junio al 11 de julio de 2027, manteniendo su formato tradicional de 16 selecciones que compiten por el título de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. Aunque todavía faltan definir el número exacto de encuentros y las sedes específicas que recibirán los partidos, se ha mencionado que algunos duelos de la Selección Mexicana, ya bajo el mando de Rafael Márquez en el banquillo, podrían jugarse en el Estadio Banorte o incluso en el Estadio Azteca, dependiendo de los acuerdos finales entre la Federación Mexicana de Fútbol y la Concacaf. Será apenas la tercera ocasión en la historia que algunos partidos de la Copa Oro se celebren en México, rompiendo con la tradición de que el torneo se haya jugado casi exclusivamente en Estados Unidos desde 2003.
La Liga de Naciones Concacaf 2026/27 servirá como clasificatoria para la Copa Oro 2027, con los dos primeros lugares de cada grupo avanzando a Cuartos de Final, donde se unirán México, Estados Unidos, Canadá y Panamá, que clasifican directamente a esa instancia por su posición en el ranking de la confederación. Además, se ha especulado sobre la posible invitación de selecciones extras como Egipto, Cabo Verde e Irán, que destacaron en el Mundial 2026, para elevar el nivel competitivo del torneo, aunque esto aún está en análisis y sin confirmación oficial de la Concacaf. Esta medida busca fortalecer la competitividad del certamen y ofrecer un desafío más importante para las selecciones de la región.
En cuanto a la transmisión y cobertura en México, Concacaf y Netflix anunciaron un acuerdo por cuatro años que incluye los derechos de transmisión en el territorio mexicano para las ediciones 2027 y 2029 de la Copa Oro y las Finales de la Liga de Naciones. Como parte del acuerdo, Netflix se convertirá en la casa en México de ambos torneos, ofreciendo a los aficionados en todo el país una nueva forma de seguir estas competencias internacionales, aunque esto implica que los aficionados ya no podrán ver la Nations League ni la Copa Oro por televisión abierta, ahora solo por la plataforma de streaming con nuevas voces y requiriendo una suscripción. El acuerdo aplica exclusivamente al territorio de México y para las competencias de selecciones nacionales masculinas de la Concacaf, sin contemplar hasta ahora los partidos o torneos oficiales de los equipos femeniles.
Se ha especulado sobre la posible expansión del torneo de 16 a 24 naciones para la edición de 2027, lo que permitiría sumar 8 selecciones más y convertir la Copa Oro en un evento de alcance global y mayor atractivo televisivo. La puerta a esta internacionalización ya está abierta y tiene un primer ocupante confirmado que aporta un enorme peso financiero: Arabia Saudita tiene su participación asegurada en el torneo gracias a los multimillonarios acuerdos de patrocinio que la confederación firmó con el Fondo de Inversión Pública (PIF) y Aramco. También se ha mencionado la posible invitación de selecciones como Egipto, Cabo Verde e Irán, que destacaron en el Mundial 2026, para elevar el nivel competitivo del torneo, aunque esto aún está en análisis y sin confirmación oficial de la Concacaf.
El regreso de la Copa Oro a México no solo busca capitalizar el éxito organizativo del Mundial 2026, sino también fortalecer el desarrollo del fútbol en la región y ofrecer un escenario más equilibrado para las selecciones participantes, ya que históricamente el torneo ha beneficiado a Estados Unidos como sede permanente. La expectativa es que este movimiento impulse la competitividad del torneo y deje un legado duradero para el fútbol de la Concacaf, con México como un actor clave en la organización y el desarrollo del certamen durante el verano de 2027. Aunque faltan detalles por confirmar oficialmente, este anuncio representa un paso importante para el fútbol mexicano y regional, que busca mantener el momentum generado tras el Mundial 2026.




